La Iglesia de Francisco: conoce al obispo de la eutanasia
Utilizando una “ética situacional” -que puede utilizarse para encubrir cualquier delito según convenga-, Bonny afirma que nunca se contenta con respuestas “genéricas en blanco y negro”, como si hubiera algo malo en distinguir entre el bien y el mal.
Según él, “todas las preguntas merecen respuestas adaptadas a una situación concreta: un juicio moral debe hacerse siempre según la situación concreta, la cultura, las circunstancias, el contexto”. La mayoría de los criminales están convencidos de que actuaron correctamente en la “situación concreta” y las “circunstancias”.
Bonny “lamenta” que la Congregación para la Doctrina de la Fe afirme que la “eutanasia” es siempre un mal intrínseco, sean cuales sean las circunstancias. Califica el rechazo a matar a enfermos y ancianos de “demasiado simple” que “no deja lugar al discernimiento”.
La frase más reveladora: “Estoy en contra de todo asesinato. Pero ¿qué es matar, qué es asesinato?”. Uno de los elementos de la “ética situacional” es encontrar nuevos nombres hermosos para los crímenes viejos y feos.
Bonny: “Siempre debemos remitirnos a la Biblia, pero nada es más difícil que interpretarla y aplicarla a una situación concreta sin caer en el fundamentalismo”.
Esta es la vieja táctica de los predicadores de la decadencia: Alabar el bien para denigrarlo o declararlo imposible.
Imagen: Johan Bonny © wikicommons, CC BY-SA, #newsUakmtpmimx